viernes, 8 de noviembre de 2013

4 Razones estúpidas por las que la gente se indigna


4 Razones estúpidas por las que la gente se indigna

Por Alicia MAlicia.
8 de Noviembre

Hoy por la mañana, en los minutos de ocio que dedico a ver novedades en Facebook, apareció en mi muro una nota de un reconocidillo periódico de circulación nacional, con el titular: “Chef Ridiculiza Cocina Mexicana”. Sintiéndome atraída, morbosamente, hacia la nota la leí, esperando encontrar alguna burla directa a la gastronomía nacional o algo por el estilo, pero no fue así.  
Todo el escándalo se produjo porque una mujer argentina salió en televisión haciendo su versión de Tacos y tortillas, además de mal usar “la maquinita tortillera”  (sí, esa redonda con una palanquita para aplanar la masa), poniéndola al fuego cual comal. Total, la mujer hizo como quiso sus tacos y, según esa misma nota, otros encabezados y comentarios que pululan por mi muro,  se armó el merequetengue en las redes sociales: hogar de profetas, filósofos y críticos absolutos autoproclamados, que se mostraron indignadísimos porque “destrozó una receta mexicana”, “insultó nuestra gastronomía” y “es una vergüenza que pisoteen nuestra cultura de esa manera”,  etc., etc.
Más que sentirme indignada con la cocinera (sentimiento que, sospecho, tratan de inducir en los lectores estos susodichos artículos), me dio pena ajena que algo tan banal cause indignación a nivel nacional. Lo que, a su vez, me llevó a pensar en otras cosas absurdas por las que la gente se siente: ¿qué digo indignada?, casi casi agredida en su cualidad de ser humano, por ejemplo:
1.      Porque alguien no te saludó en la calle: ir caminando por la  vía pública y que fulanito pase por un lado, a dos metros o incluso a 3 calles, y que no te dedique aunque sea un ligero movimiento de cabeza, puede significar una afrenta para muchas personas. Pero vamos, a veces caminamos con prisas, una está pensando en otras cosas o, simplemente, estás oyendo música. La gente va distraída y ni cuenta se da de lo que pasa a su alrededor. Además, si los ignoran a propósito ¿qué más da? ¿Acaso tienen que ir acumulando saludos en la calle, como Mario Bros monedas? Relájense.
2.      Porque alguien dice algo que no te gusta de tu religión/artista/película/lo que sea  favorito: a todos, alguna vez, nos ha dado coraje uno que otro comentario que hagan sobre lo que nos gusta. Ni para qué hacerse hippies omnitolerantes, pero tampoco vas a declarar la guerra porque dicen que: “Los Beatles le copiaron esa canción a Glee”, es una sandez y, lo peor, es que ese punto también aplica en el caso contrario. También sucede cuando a alguien no le gusta X cosa pero a otro sí, expresándolo públicamente, o cuando a alguien no le agrada nadita lo que dices. ¡Puff!, nunca se le da gusto a nadie. 

3.      Porque te borren/bloqueen de Facebook o cualquier red social: Vale, sí, entiendo que ahora el mundo se mueve a través de internet  y  las redes sociales  son herramientas para mantenerte en contacto con otras personas. Pero eliminar a alguien pareciera ser peor insulto que decirle “P#ta mal parida” a su madre y a todas las mujeres de su linaje. Ya sea que interactúes con ellos o no, da lo mismo, ahora la p#ta mal  parida eres tú por atreverte a cortar “amistad” virtual.



4.      Porque te callaron en el cine: una de las cosas por las que evito los días de promoción o prefiero ir a las últimas funciones de las películas es porque, tristemente, es muy usual que haya personas que hablan al mismo volumen que la película, y al momento de pedirles que guarden silencio se indignen, porque “¿Quién carajos te crees para venirme a callar a mí?”, ”Eres una vieja metiche”, “A ti que te importan mis conversaciones, ni que estuviera hablando contigo”, “Total  pague boleto para estar aquí”. Sí, pagaste igual que los demás en la sala, y en algún momento todos compartimos uno que otro comentario con nuestros acompañantes, pero si quieres platicar ve a un café o a donde quieras. No te ofendas si te hacen saber que eres la causa de que tus vecinos de butaca no alcancen a oír los diálogos, pero sí de que se enteren que Perenganito dejo a Menganita por Sutanita y sandeces por el estílo.

Estas fueron unas cuantas de las razones por las que las personas se indignan. Si terminaste de leer este artículo y estás indignado, favor de regresar al punto tres.


Conoce la Hamburguesa más cara del mundo

Conoce la hamburguesa más cara del mundo

300 mil dólares en células madre:

8 de Noviembre
Fuente: EFE






 Así es, ni más ni menos que en Londres (y no en un Mcdonals) se presentó en una rueda de prensa la primera hamburguesa hecha a partir de células madre de vaca. El experimento tuvo un costo de 250 mil euros,  aportados por Sergey Bin  (cofundador de Google) y estuvo en manos de un grupo de científicos Holandeses, a cargo de Mark Post.
La receta (por si gustas apuntarla): consistió en sazonar células madre vacunas con nutrientes y acelerar el proceso de crecimiento con sustancias químicas (al gusto), dejar reposar en pequeños recipientes hasta formar minúsculas tiras de músculo, de aproximadamente un centímetro de largo y algunos milímetros de ancho. Al conseguir la mutación esperada, congelar (no vaya a ser que tengan algo vivo ahí dentro) y pasar a temperatura ambiente. Hacer una masa compacta para hamburguesas, cocinar y servir en su pan de preferencia (si gusta, también transgénico).
            Los científicos realizadores de estas hamburguesas mencionan que en su elaboración participan decenas de millones de células madre, y advierten que aún tienen que trabajar para mejorar la receta, ya que el color de la carne de laboratorio es todavía muy blanca y con un sabor bastante decepcionante (para los 300 mil dólares que costó).
            Algunos usos que proponen para estas hamburguesas artificiales: son la posible utilización para combatir el hambre en épocas de escasez y como alimento para comunidades en contra del maltrato animal.

            ¿Se te antoja una hamburguesa, artificialmente creada, con papas y refresco?

jueves, 7 de noviembre de 2013

Y tú compras tu pollo ¿con o sin arsénico?


Y tú compras tu pollo ¿con o sin arsénico?

7 de noviembre
Recuerdo hace unos días estar viendo un documental sobre las diferencias entre la comida orgánica y la producida comercialmente. Un ingeniero agrónomo enseñaba las hortalizas que se sembraban en su empresa. Fuera de ensalzar el sabor o la cantidad de nutrientes en los cultivos, el hombre se detenía en la estética de los alimentos: que si los pimientos deberían ser perfectamente cúbicos, los tomates redondos y brillantes, mientras que los a los pepinos se les exigía rectitud. Discurso estético, comercial y vacío, que exalta la necesidad por el consumo, dejando de lado el aspecto nutricional, que debería ser lo más importante a la hora de hablar de comida. Pese a lo absurda que me resultó su plática, la siguiente parte del video fue impactante: pollos en engorda que apenas podían mover sus, cada vez más, diminutas patas, hacinados en contenedores que se apilaban uno sobre otro. Una especie de ghetto aviar.
Hoy me entero que la FDA (Food and Drug Administration)  ha admitido que lo alimentos dados a los pollos contienen arsénico, el cual se conserva en la carne del animal y es consumido por humanos. Desde 2009 existían quejas acerca de los componentes químicos en la marca del aditivo para alimento: Roxarsone, producida por Alpharma LLC, subsidiaria de Pfizer ―sí, oyeron bien, la empresa farmacéutica―; en 2011 se retira de los estantes Estadounidenses el producto, aunque se seguirá comercializando en otros países (incluido el nuestro). Posteriormente, se comienza a vender el nuevo aditivo, Nitarsone  con una fórmula similar al del otro producto caído en desgracia.
La FDA se vio presionada a investigar el producto cuando, en 2011, un grupo de investigadores del Centro John Hopkins, en la Escuela Bloomberg de Salud Pública, mostró en un estudio realizado que los niveles de arsénico inorgánico eran cuatro veces más altos en los pollos alimentados con los aditivos que contenían arsénico, a diferencia de los pollos “orgánicos” que fueron criados sin agregados químicos.
Los productos con arsénico están diseñados para hacer al animal crecer más de lo habitual, mejorar el color de la carne y combatir parásitos. En el ser humano el arsénico, contenido en los alimentos, está relacionado con enfermedades del corazón, cáncer, problemas de aprendizaje, diabetes tipo 2 y embarazos riesgosos. Durante años, y aunque algunos productos se retiraron de la venta en EE.UU, la FDA y la Industria avícola negaron los efectos en la salud humana y permitieron que aditivos, con fórmulas similares, se siguieran comerciando. Este noviembre la FDA por fin admite las repercusiones en la salud humana. Mientras que los distribuidores de los productos buscan eliminar del mercado las marcas en Estados Unidos, se está sopesando la posibilidad de seguir con las ventas en países que no hayan sido regulados en la materia.
Piénsenle bien antes de comprar alimentos de grandes marcas. Quizás el comercio con pequeños distribuidores locales sea una opción más saludable. 


15 Síntomas para saber que ya estás viejillo


15 Síntomas para saber que ya estás viejillo


7 de noviembre
Corría el año 2001, yo estaba en mi clase de inglés con esa horrible maestra que me causaba espanto. Serían como las 8:50am, cuando un compañero japonés que se encontraba de intercambio entró gritando, en su medio español, que un avión se había estrellado contra el edificio norte de las torres gemelas. No se preocupen, este no es un artículo sobre lo que yo u otros estábamos haciendo el fatídico 11 de septiembre. Este es un ejemplo de cómo comienzan las anécdotas cuando ya uno se está haciendo viejillo. Recuerdas el año, que siempre te hace retroceder a más de diez años del momento presente. Disciernes la hora del día, a veces hasta tienes vagos recuerdos de los olores o las impresiones que tuviste. Por supuesto, esto no tiene nada de malo, no dejes que te convenzan de lo contrario. Envejecer sólo te hace más interesante. Tienes anécdotas hilarantes y te aseguramos que hallarás tema de conversación en todo momento.
¿Cómo saber cuando ya pasaste los años de la ignorancia y llegaste a los de “en mis tiempos”? Aquí tienen 15 síntomas, que a nosotros se nos ocurrieron, de cómo detectar tu edad:
1.      Cuando te cortas el cabello y la gente te dice: “―¡Uy! Te ves muy bien, te quitaste diez años de encima.”
2.      Tus canciones de adolescencia ahora las pasan en la sección de Classics de algún programa de videos.
3.      Te acercas al refrigerador y está lleno. Tienes distintos sabores de jugos; leche de soya, almendra y de vaca (para las diferentes digestiones de la familia); el cajón de lácteos y salchichonería está a reventar porque tu fin de semana lo pasaste de excursión en el súper.
4.      Planeas un fin de semana con los amigos, pero no es de juerga loca en la playa, sino para festejar el cumpleaños número cinco, o más, de alguno de sus hijos. Y, adivina qué, estás más emocionado con la piñata que los chavitos.
5.      Las espinillas que plagaban tu cara ahora han dejado paso a unos cráteres que hacen que tu rostro se asemeje a la cara reseca de la luna.
6.      Empiezas tus quejas contra los adolescentes con la frase: “—En mis tiempos…”
7.      Te fijas como propósito levantarte antes de que se ponga el sol, ya no te quejas por la hora, porque no se trata de ir a congelarte en una butaca de palo en la escuela. Ahora lo haces porque si no te corren del trabajo y, en estos tiempos, el desempleo está a la orden del día.
8.      Lo primero que tomas por la madrugada es una taza de café y la primera edición noticiosa del día. Consideras que estar informado antes de empezar tus actividades es de vital importancia.
9.      El café soluble es sustituido por el de cafetera, porque has descubierto el suave aroma de los granos tostados, que ahora ya no provienen de una fábrica, sino de los montes húmedos de Oaxaca, Chiapas o Colombia.
10.  Empiezas una dieta, no porque quieras adelgazar para que te calce el bikini o el vestido para la fiesta, sino porque tienes piedras en la vesícula de todos los años que tragaste porquerías.
11.  Identificas y recuerdas la identidad cultural de cada década, porque has vivido varias de ellas. Lo calentadores de los 80´s te los tejía tu abuelita para que anduvieras a la moda. En los 90´s eras la envidia de tus amigos puesto que tenías Super Nes y un celular con el que podrías descalabrar a cualquiera.
12.  Los refrescos de Cola se tomaban como agua en todas las comidas familiares, por supuesto, no estaba de moda la diabetes y tu mamá creían que era de lo más sano.
13.  Te toco discutir en la escuela la clasificación zoológica del Chupacabras y cantabas a coro la cancioncilla de: “Solidaridad, venceremos, desde hoy en adelante…”
14.  Lo que intercambiabas en el recreo eran esas bolitas de vidrio. Objetos codiciados dependiendo de su color, matices y brillo. Canicas. Ahora vez los tazos como una mala sustitución.
15.  Aprendes a utilizar la lavadora. Esa máquina que antes te parecía indescifrable con caracteres alienígenos, que sólo tu madre conocía.

Si has padecido, al menos, 5 de estos síntomas, es momento que comiences a programar tu plan de jubilación. Recuerda, si no tienes descendientes o a quien legar tus riquezas, nosotros estaremos dispuestos a ser tus herederos. Zebrazul, siempre al servicio de la comunidad.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Reseña de Album Matangi M.I.A

Matangi dijo la Zebra

6 de noviembre

El esperadísimo (al menos por mí) disco de M.I.A sale a la luz.

Matangi es el título del retrasadísimo álbum de M.I.A y es el resultado de la mezcla de distintos estilos musicales: pop, rap, electrónica, reggae, sonidos indios, ritmos tribales africanos (o sea, sólo le faltó hacer un dueto con Celia Cruz para tenerlo todo); en general, un bombazo rítmico-cultural que regresa al estilo de su álbum Kala (2010), de donde se desprende “Paper Planes”, que forma parte del soundtrack de Slum Dog Millionare.
Las expectativas sobre el nuevo trabajo de M.I.A comenzaron con el primer sencillo, “Bad girls”, a principios del año pasado; donde se puede ver a la cantante divirtiéndose en Marruecos, en medio de un espectáculo multicultural sobre la elevación de la mujer en comunidades árabes, que incluye acrobacias automotrices y manicura (¡todo al mismo tiempo!). Pero, tras un año y medio, no se volvieron a escuchar noticias sobre el álbum, cuestión que me tenía en medio de una ansiedad insoportable.
Después de varias tentativas terroristas realizadas por la misma cantante, las cuales consistieron en filtrar ella misma su álbum en internet si no se lo liberaba su sello discográfico Interscope/Universal y un livestreaming del disco en Vevo (prohibido en México), Matangi salió el día de ayer para regocijo de todos los fans como yo, que estaban actualizando a cada 30 segundos la ventana de Spotyfy.

Matangi (que también es el nombre de la cantante y de una diosa Hindú) es una mezcla de críticas sociales, como en los temas Bad Girls o YALA (versión hibdú del tan popular anagrama YOLO); contiene también temas rítmicos y agresivos (Bring The Noize);  melodías hippies y pacíficas (Come Walk With Me) e inclusive mensajes dedicados a Madonna (Sexodus). Matangi es, en su conjunto, un álbum alternativo y adictivo para mantenerte despierto y bailando en todas partes. Aunque, si te importa las miradas de la gente mientras bailas en el camión, mejor escúchalo en casa.








martes, 5 de noviembre de 2013

Una máscara contra la represión

Anonymous



Una máscara contra la represión

5 de noviembre de 2013


Todos conocemos a Anonymous, esos simpatiquísimo colectivo con cuerdas bocales robóticas, que-ha-blan-ha-cien-do-pau-sa-en-ca-da-sí-la-ba. También conocemos la película V de Vendetta, donde aparece una Natalie Portman calva y vestida de saco de harina. Esta obra se convertiría en poco tiempo en objeto de culto, a decir verdad, a nosotros nos gusta mucho.
Hoy es la “Marcha del millón de máscaras” convocada por Anonymous, que se plantea como acción pacífica contra la tiranía y la corrupción del gobierno. Recuerden todos estos datos, porque son nuestro pretexto para contarles la historia de la tan tradicional máscara.
Resulta que en Inglaterra, a finales del siglo XVI y principios del XVII, la represión religiosa y las persecuciones, por parte del rey Jacobo I y el Parlamento, tenían a los habitantes inconformes, deseosos de expresar sus creencias. En un ambiente caldeado por la intolerancia gubernamental surge un grupo conocido como: Restauracionismo Católico Inglés.
Guy Fawkes, el hombre que le prestó su cara a la máscara y que pertenecía al Ejército Español de los Países Bajos, era miembro de este grupo de resistencia. Él sería el encargado de detonar explosivos en el Parlamento inglés, mientras la cámara de los lores y el rey estuvieran reunidos. Como bien sabrán, su plan no funcionó. Guy fue atrapado y condenado a morir en la pira.
Murió un 5 de noviembre. Los ingleses comenzaron a celebrar esta fecha con el encendido de hogueras y a la noche de este día se le conoce como: Bonfire Night o Noche de las Hogueras. Así como nosotros usamos la máscara de Salinas para asustarnos más que si fuera el Coco o el señor del costal,  los ingleses usan la de Fawkes para festejar la lucha contra la represión.


Siglos más tarde, en la década de los 80 del S.XX, los desarrolladores de historietas Alan Moore y David Lloyd se inspiraron en la historia de Fawkes para crear una serie de 10 comic books, con el nombre: V de Vendetta. En 2006 sale la película inspirada en los cómics. Sin embargo, los que más llevarían a conocer la cara del pobre hombre que se convirtió en carnitas, sería el colectivo de Anonymous.